Gobierno corporativo en 2026: de la formalidad societaria a la trazabilidad de las decisiones

El buen gobierno corporativo no empieza cuando una empresa llega al mercado de valores. La claridad sobre roles, acuerdos, riesgos y responsabilidades también puede aportar valor en sociedades cerradas, familiares o en crecimiento.
El mercado está pidiendo más evidencia
La Superintendencia del Mercado de Valores mantiene un reporte anual sobre el cumplimiento del Código de Buen Gobierno Corporativo para las sociedades peruanas. Para los emisores obligados, las modificaciones al formato son exigibles desde la memoria anual correspondiente al ejercicio 2025, y durante 2026 ya existe información comparativa publicada sobre el nivel de cumplimiento reportado.
Estas exigencias están dirigidas a los sujetos comprendidos por la regulación del mercado de valores. Sin embargo, los principios que aparecen detrás del reporte (derechos de accionistas, junta general, directorio, riesgo, cumplimiento y transparencia), también ofrecen una referencia útil para empresas que no están listadas.
Gobierno no es acumular documentos
Una sociedad puede tener estatuto, libro de actas y poderes formalmente correctos y aun así enfrentar dificultades para saber quién decide, cómo se aprueba una operación relevante o qué información debe llegar a los accionistas.
El gobierno corporativo funciona cuando las reglas societarias se traducen en una práctica consistente. Eso implica convocatorias ordenadas, agendas claras, documentación suficiente antes de decidir, actas que reflejen correctamente los acuerdos y mecanismos para verificar su ejecución.
La trazabilidad protege a la empresa y a quienes deciden
Cuando una operación importante se discute sin suficiente información o un acuerdo queda documentado de manera incompleta, el problema puede aparecer mucho después. Procesos de inversión, financiamiento, reorganización o due diligence suelen revisar precisamente cómo se adoptaron determinadas decisiones.
Por ello, mejorar la trazabilidad no significa burocratizar. Significa que la empresa pueda reconstruir qué se decidió, por quién, con qué información y bajo qué facultades. Esa claridad reduce fricciones entre accionistas y ayuda a la administración a ejecutar con mayor seguridad.
Una práctica que puede crecer con la empresa
No todas las sociedades necesitan comités complejos o estructuras propias de una empresa listada. El modelo debe ser proporcional al tamaño, número de accionistas, riesgos y etapa de desarrollo.
Para muchas empresas, empezar puede ser tan concreto como revisar estatuto y convenios, actualizar poderes, ordenar libros societarios, establecer un calendario de juntas y definir qué decisiones requieren aprobación especial. El gobierno corporativo gana valor cuando acompaña el crecimiento en lugar de intentar corregirlo después.




Comentarios