Protección de datos personales: qué deberían revisar las empresas después del nuevo Reglamento

El nuevo Reglamento de la Ley de Protección de Datos Personales está vigente desde marzo de 2025 y elevó el nivel de exigencia sobre consentimiento, publicidad, tratamiento de información y responsabilidad. Para las empresas, el reto es llevar esas reglas a procesos cotidianos.
La norma ya forma parte de la operación diaria
El Reglamento de la Ley No. 29733, aprobado por el Decreto Supremo No. 016-2024-JUS, entró en vigencia el 31 de marzo de 2025. Desde entonces, las empresas deben revisar con mayor atención cómo obtienen, utilizan, almacenan y comparten información personal.
El cambio es especialmente visible en publicidad y prospección comercial. El Ministerio de Justicia y la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales han precisado condiciones para solicitar consentimiento y han enfatizado que las personas pueden negarse, revocarlo u oponerse al uso de sus datos para fines publicitarios.
El consentimiento no puede ser una formalidad
Una casilla genérica en un formulario no resuelve por sí sola la gestión de privacidad. Es necesario poder demostrar qué información recibió la persona, para qué fines autorizó el tratamiento y cómo puede ejercer sus derechos.
También importa el origen de los datos. La autoridad ha advertido sobre sanciones cuando se emplean fuentes ilícitas. Por eso, comprar bases de datos, reutilizar contactos o trasladar información obtenida para una finalidad a otra distinta requiere una revisión previa.
Marketing, ventas y atención al cliente deben trabajar con las mismas reglas
La protección de datos no es una tarea exclusiva del área legal o de tecnología. Los riesgos suelen aparecer en actividades ordinarias: campañas comerciales, formularios web, eventos, programas de fidelización, sistemas CRM, servicios de terceros o comunicaciones por mensajería.
Una política adecuada necesita bajar a esos procesos. Conviene saber qué datos se captan, dónde se guardan, quién accede, qué proveedor los procesa y cuánto tiempo se conservarán. Si estas respuestas están dispersas, cumplir se vuelve más difícil.
La prevención empieza por un mapa simple
Una revisión práctica puede comenzar identificando las principales bases de datos y flujos de información de la empresa. Luego se pueden contrastar finalidades, consentimientos, contratos con terceros, medidas de seguridad y procedimientos para atender derechos de los titulares.
El nuevo Reglamento refuerza una idea que cada vez es más importante: los datos personales son parte de la relación de confianza con clientes, trabajadores y usuarios. Gestionarlos adecuadamente reduce exposición regulatoria y, al mismo tiempo, mejora la forma en que la empresa se relaciona con las personas.




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