SIRE en 2026: qué deben revisar las empresas antes de que un problema operativo se convierta en una contingencia tributaria

El Sistema Integrado de Registros Electrónicos sigue ampliando su alcance y la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT) ha emitido durante el año 2026 medidas de adecuación y discrecionalidad. El mensaje de fondo es uno solo: la calidad del registro electrónico ya forma parte del cumplimiento tributario cotidiano.
La transición sigue en marcha
El Sistema Integrado de Registros Electrónicos (SIRE) concentra el Registro de Ventas e Ingresos Electrónico y el Registro de Compras Electrónico. Durante el año 2026, la SUNAT ha continuado ajustando el calendario y las condiciones de implementación para distintos grupos de contribuyentes.
La propia administración ha publicado medidas de discrecionalidad para determinadas infracciones relacionadas con la generación de registros electrónicos y ha otorgado plazos adicionales de subsanación. A fines de agosto de 2026, la SUNAT informó la ampliación de esa facultad para periodos que alcanzan hasta enero de 2027 en determinados supuestos.
La flexibilidad temporal no elimina la obligación
Estos periodos de adecuación no deberían interpretarse como una razón para postergar el orden interno. El SIRE trabaja con información electrónica y propone registros que deben ser revisados por el contribuyente.
Si ventas, compras, notas de crédito o información de proveedores presentan errores, la dificultad puede trasladarse al registro tributario. Por ello, contabilidad necesita coordinar con facturación, tesorería y compras para corregir la fuente del problema, no solo el efecto final.
La conciliación periódica gana importancia
Una revisión mensual entre comprobantes electrónicos, libros, registros propuestos y declaraciones permite detectar diferencias antes de que se acumulen. También ayuda a verificar operaciones anuladas, notas de crédito y documentos recibidos fuera de los tiempos habituales.
En empresas con alto volumen, esta conciliación debería formar parte del cierre tributario y no depender únicamente de correcciones al momento de presentar una obligación.
Cumplir digitalmente requiere procesos confiables
La digitalización tributaria hace más visible la relación entre operación y cumplimiento. Un dato mal generado en origen puede replicarse rápidamente en distintos sistemas y terminar provocando una inconsistencia frente a la SUNAT.
Por eso, la implementación del SIRE debe verse también como una oportunidad para revisar responsabilidades, fechas de corte, validaciones y evidencia documental. La tecnología facilita el registro, pero el control sigue dependiendo de procesos bien definidos.




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